Con una mirada experta sobre los desafíos actuales, el capitán Ricardo Barboza explica cómo las mentiras y la manipulación en redes se usan como armas y cómo eso alimenta el antisemitismo en el mundo actual.
Ricardo Barboza, quien en los dos últimos años ha sido asiduamente consultado por medios nacionales sobre la guerra en Gaza, enseña e instruye. Es experto en Geopolítica, politólogo y teniendo de fondo también su experiencia como miembro de Fuerzas de Paz de Uruguay por el mundo. Ayer disertó en el marco de CUECAD, el Centro Uruguayo de Estudios sobre el Antisemitismo y la Desinformación.
P: Ricardo, es un privilegio tener la oportunidad de conversar contigo. Te han invitado a una disertación en el marco de CUECAD, una nueva institución que apunta a combatir el antisemitismo y la desinformación. Abordemos pues estos dos conceptos tan importantes. Tú siempre destacas que no tomas parte en el conflicto y que te limitás, a través de tu análisis profesional y tus conocimientos, a analizar. En base precisamente a eso, no por posturas subjetivas ¿Dirías claramente que hay una gran desinformación sobre la guerra en Gaza?
R: Los límites que me impongo son sencillamente para poder entender los eventos que suceden lo menos contaminado posible, no quiero caer en lo que llamo “gelatina de valores” ya que no tomar parte no implica no analizar. Basado en lo anterior, históricamente han existido los rumores, la trasmisión de información parcial potenciado por el choque de intereses normal de dos bandos. Hay guerra informativa y guerra psicológica. Y las tecnologías actuales en el 2025 permiten una exposición exponencial de noticias en un universo de 15 mil millones de dispositivos móviles y 7.43 mil millones de móviles activos. Racionalmente si tuviera que accionar contra un enemigo sería la primer arma que utilizaría, la de la información.
P: Es una problemática generalizada, no sólo en la guerra en Gaza, aunque creo que aquí todo se ha multiplicado.
R: Te diré que desde el año 2006 a raíz del enfrentamiento de las Fúerzas de Defensa de Israel con Hezbola, se comenzó a estudiar a nivel académico (estratégico) con efectos a nivel táctico (aplicación en el terreno) lo que se llama la Guerra Híbrida donde un extremo es guerra total y el otro extremo es paz. La zona media es la llamada zona gris en cuyo marco accionaría la desinformación.
P: Si vamos al otro concepto, el antisemitismo, creo que es interesante preguntarte, precisamente por no ser judío, cómo sientes el tema y si acaso te parece claro que esa desinformación de la que hablábamos recién desató el terrible incremento actual del antisemitismo.
R: Desde mi punto de vista el antisemitismo lo considero como un insumo más basado en el interés de obtener un objetivo estratégico que apunta a debilitar al adversario y poder juntar adeptos. El concepto antisemita sirve a quienes buscan eso. Recordemos que hubo varias notas a dirigentes del grupo terrorista Hamas donde manifiestan que uno de sus objetivos estratégicos buscados el 7 de octubre era el desprestigio internacional del Estado de Israel. Usan pues ese concepto sencillo, histórico, fácil de trasmitir. Los hace quedar bien entre sus pares sin tener consecuencias por lo que dicen y más en sociedades liberales. Es interesante, dicho sea de paso, recordar que en las sociedades árabes las mayorías de las marchas propalestinas han sido prohibidas, los contenidos censurados.
P: Eso de por sí es muy elocuente, pero nadie lo cuenta. O sea, que aquí, el escenario del antisemitismo es justamente el mundo “liberal”.
R: El objetivo estratégico es influenciar en el mundo liberal porque el mundo árabe ya ha sido conquistado por generaciones a través de la transmisión de este concepto. Pero volviendo a tu pregunta misma, yo diría que lo que pasó que se magnificó la exposición del antisemitismo, que creo es distinto que decir que aumentó. La referencia es la reciente encuestas de equipos en Uruguay sumado a la necesidad de los medios de prensa (tradicionales ) junto a la facilidad de crear medios de prensa nuevos e ignotos los cuales en la lucha por la exposición han bajado los autofiltros del discernimiento de la noticia o los efectos de estas sobre las masas a influenciar.
P: Aunque te entrevisto como militar y estudioso de estrategia y geopolítica, no como periodista, te pregunto. ¿Te parece que la desinformación que vemos hoy sobre la guerra en Gaza puede darse sin que haya intención explícita de distorsionar, de dejar mal a Israel? ¿Puede ser mero descuido o error inocente? La verdad, lo planteo, y la frase misma me resulta tonta.
R: A veces lo que ocurre es que los análisis por intención u omisión son obnubilados por los eventos recientes, sumado a la necesidad inmediata de la noticia, el sensacionalismo, la búsqueda de impactar, de modificar eventos cotidianos. Lo difícil es identificar el objetivo estratégico, quién o quiénes son quienes toman las decisiones, cómo deciden racionalmente o irracionalmente. Pero sin duda cuando uno arma un collar de perlas necesita un hilo conductor para engarzarlas. Cada uno ve lo que quiere ver y eso abriría otra pregunta a la intencionalidad y a la “gelatina de valores”.
P: Tú analizas las cosas tal cual las ves. Y aunque no uses términos subjetivos, de sentimientos, ni te pongas claramente del lado de Israel desde un punto de vista, digamos, emocional, creo que quien te escucha con atención tiene claro que le das la razón en gran parte de sus argumentos al explicar lo que sucede en el terreno. Ante todo ¿estás de acuerdo con esta apreciación que acabo de hacer?
R: Mis análisis trato de que sean los más objetivos posibles con toda la subjetividad que le puedo cargar. Tengo el defecto de reconocer que puedo tener indios malos en mi tribu y ser ingenuo en tratar de establecer un diálogo aristotélico que a través de mis argumentos los escuchen y los toman como propios, no de discutir porque es imponer las ideas de unos sobre los otros. Mis valores son liberales con todos los indicadores que significa vivir en una democracia con un modelo republicano, pero no puedo ser ingenuo en que existen grises. Este concepto sin duda es la gran amenaza más que la militar en una civilización como dice Samuel Huntington en su libro Choque de Civilizaciones donde estos valores no se comparten (Mundo árabe). Esto, a nivel estratégico. Nadie ni nada es perfecto.
La verdad y los medios
P: ¿Has tenido problemas de parte de gente que interpreta tus análisis como justificadores de Israel?
R: Mantenerme en la posición que tengo para argumentar mis análisis sin duda que a muchos no les gusta y más si planteo preguntas básicas o muestro ejemplos sencillos. Por ejemplo, vayamos al concepto de genocidio tan vilipendiado. Yo uso la definición de 1944 creada por Jurista Polaco Raphael Lemkin. Si no sigo esta definición los Aliados de la Segunda Guerra son genocidas a través de la bombas atómicas, bombardeo de Dresden, Tokio, etc .
P: Punto muy interesante.
R: Otro ejemplo es la cantidad de víctimas en combates en zonas urbanas a partir del nacimiento de grupos radicales religiosos (Estado Islámico, Al Qaeda, otros). Se conocen los números de lo ocurrió en especial en Faluya y Mosul en Irak, mucho más altos que en Gaza. –Ya había pasado en la Primera Guerra Mundial, en Corea y Vietnam. Con la variante de la introducción de la tecnología para tratar bajar los números de víctimas, en este caso, sumado a los conceptos de vida después de la vida- que tiene el Islam radical- y al hecho que Hamas usa a los civiles como escudos humanos.
P: He mirado varias entrevistas que te han hecho…y tuve a menudo la sensación que se repiten conceptos que todos mencionan y no se entiende en absoluto la realidad en el terreno.
R: He vivido la experiencia de preguntas realizadas en distintas oportunidades que algunas de ellas son latiguillos, otros porque desconocen los temas y algunos repiten preguntas que les dan. Claro que no se puede generalizar. Trato de contestar lo más sincero posible, con conocimiento y sin soberbia, lo cual implica llevarse bien con algunos, mal con otros. Es parte de los grises de la vida pero sin duda al que tengo que dejar tranquilo y en paz por la integridad de mis procedimientos es a mí mismo cada vez que apoyo la cabeza en la almohada.
¿Nuevo Medio Oriente?
P: Miremos hacia adelante, o mejor dicho a lo que está ocurriendo ahora y también la próxima etapa del acuerdo. Pero primero ¿qué opinión te mereció el plan de 20 puntos de Trump?
R: Hay que reconocerle el mérito de lo que ha hecho. Los 20 puntos son un marco referencial parecido a los acuerdos frustrados anteriores. Desde mi punto de vista la paz en Gaza es la primera pieza de dominó que hace caer a las otras. La generación actual de dirigentes árabes es la de los hijos de los viejos líderes de tribus con estudios de posgrado en Europa y Estados Unidos. Tienen claro que el petróleo es finito y que necesitan comerciar en el mundo. Para eso necesitan paz. Oriente medio está en el medio entre que el produce y el que consume, Lejano Oriente y Europa. El gran logro es detener la guerra en lo macro, objetivo impensable, por eso volvemos a la frase de Clausewitz “la guerra es la continuación de la política por otros medios” , acá esta la política con todo.
P: Trump habla de la paz en un nuevo Medio Oriente. Yo soy escéptica desde un comienzo, con el deseo ferviente de que la realidad muestre que estaba equivocada. ¿Consideras que es factible ver a Hamas deponiendo las armas y desmilitarizando Gaza?
R: La guerra en lo más interior del ser humano es un choque de voluntades donde ante la situación incambiada termina por la eliminación física del opositor. Ese cambio no se ve en la dirigencia del grupo terrorista Hamas, ante el vacío de poder dejado por el retiro de la FDI salió a recuperar ese poder. Hablamos en el nivel más bajo o sea el combatiente, entonces podemos decir que Hamas en su mayoría piensan igual, siguen sosteniendo su carta fundacional y esto es un alto estratégico sostenido a través de declaraciones en la prensa. Yo ya lo planteaba hace tiempo, también en el nuevo libro de Mauricio Bergstein “¿El dialogo imposible?” sobre los intentos de diálogo israelo palestino. Será presentado este jueves 23 de octubre.
P: ¿Cuáles son a tu criterio las opciones?
R: Lamentablemente quedan dos caminos. Uno es el enfrentamiento, sin certeza si realmente se lograría eliminar a los adherentes de Hamas ya que no se puede escanear las mentes. Y el camino más largo es a través de la población de Gaza, que viva la experiencias de vivir en paz y se convenza que esto es lo mejor para ellos y sus hijos , sumado a los dirigentes políticos propios convencidos que el mejor camino es la paz, la tolerancia y la buena gestión de los recursos en beneficio del pueblo. Lamentablemente la historia dice lo contrario, pero esta puede no ser cíclica.
Una mirada a Israel desde lejos
P: Antes mencioné Ricardo que no sos judío. Y precisamente por eso quisiera preguntarte-dejando los análisis “fríos” de lado- qué impresión te causa “desde afuera” la forma en que Israel recibió a los secuestrados liberados y la forma en que el pueblo judío en general vive este tema. Seguramente lo podes captar claramente también desde Uruguay.
R: Normalmente los que trabajamos vinculados al realismo analizamos las decisiones del estado como unidad mínima de análisis pero a veces los eventos interiores condicionan y cada vez más a los gobernantes en los estados democráticos en su toma de decisiones, tanto interiores como exteriores. A partir del 7 de octubre el tema rehenes eras el leiv motiv de la ocupación de Gaza con todas las consecuencias que trajera , porque si bien hablamos del desprestigio internacional del Estado de Israel, el Primer Ministro, mientras tuviera el apoyo interno continuaría su línea tomada. Dentro de los objetivos estratégicos de Hamas uno era afectar la población Israelí con un ataque brutal para que los costos futuros de las acciones militares en Franja de Gaza fueran tolerados por la opinión pública local. La moraleja de esto es que estas acciones afectarían cada más a Israel a nivel internacional. Las actividades militares si las analizamos fueron un fracaso en la recuperación de los rehenes, hasta con muertos por propio fuego, pero no había otra opción que buscar y buscar. La complejidad del área de operaciones de guerra urbana lo complicaba. La política fue la vencedora, fue la que logró la mayoría de las devoluciones y ojalá (dificultad anunciada por mí) que encuentren los que faltan. Como escribí en el semanario Voces, el pueblo israelí recibió la liberación de los rehenes y la recuperación de parte de los cuerpos con alegría pero también con desconcierto de qué hacer. Pesan las luchas internas políticas, pesa ese desconcierto de cómo presentarlo a nivel internacional porque también chocó contra los que hasta un día antes se manifestaban contra el estado Israelí minimizando el 7 de octubre y sus víctimas, teniendo que asumir que la fuente originadora de todos las manifestaciones a través de esa guerra híbrida se estaba apagando, surgiendo esa luz negra que es la lucha fratricida por el control entre 23 clanes diferentes dentro de Franja de Gaza. Volviendo a tu punto original, el tema liberación lo manejan con alegría individual, partidización política interna en parte que trasciende poco y desconcierto colectivo a nivel internacional.